Japón 2008, del Director Yojiro Takita, apesar del título redefiniremos (no se trata de un violín, si no de un chelo). Esta cinta, presentada en México con un año de retraso ha sido ganadora de diez premios de la Academia Japonesa de Cine y el Oscar a la mejor película extranjera de 2009.
La película relata la vida de Daigo Kobayashi un joven violonchelista, que al ver por fin realizados sus sueños de tocar en la orquesta de Tokio comienza a verlos desvanecerse tras la falta de dinero, este inesperado giro lo lleva a decidir regresar a casa de su difunta madre y emprender una vida tranquila al lado de su esposa.
De regreso a su pueblo natal emprende la búsqueda por un nuevo empleo un empleo dedicado a las "partidas". Al concoer al dueño del negocio descubre que este se dedica la preparación de difuntos para cruzar el portal a la otra vida, una profesión poco
afable para la sociedad japonesa.
Daigo remonta su vida actual a su estapa infantil, al abandono de su padre y la muerte de su madre. Poco a poco la vergüenza pro la nueva profesión, el aprendizaje de un cuidadoso ritual, el respeto por la muerte y la vida van sensibilizando a nuestro protagonista hasta hacerlo un perfeccionista en materia. Es entonces cuando regresa a él, junto a sus recuerdos la inspiración para continuar tocando, y comenzar un neuvo ciclo al lado de su familia.
Más allá de limitarse en un enfoque lleno de tristeza esta película contiene tintes de humor, un protagonista humano, y un gran respeto por el siguiente paso a esta vida corpórea.
En la ciudad de México pueden consultar la cartelera de la Cineteca Nacional y Cinemanía, o bien en el interior de la República pueden consultar cines de arte.
La película relata la vida de Daigo Kobayashi un joven violonchelista, que al ver por fin realizados sus sueños de tocar en la orquesta de Tokio comienza a verlos desvanecerse tras la falta de dinero, este inesperado giro lo lleva a decidir regresar a casa de su difunta madre y emprender una vida tranquila al lado de su esposa.
De regreso a su pueblo natal emprende la búsqueda por un nuevo empleo un empleo dedicado a las "partidas". Al concoer al dueño del negocio descubre que este se dedica la preparación de difuntos para cruzar el portal a la otra vida, una profesión poco
afable para la sociedad japonesa.
Daigo remonta su vida actual a su estapa infantil, al abandono de su padre y la muerte de su madre. Poco a poco la vergüenza pro la nueva profesión, el aprendizaje de un cuidadoso ritual, el respeto por la muerte y la vida van sensibilizando a nuestro protagonista hasta hacerlo un perfeccionista en materia. Es entonces cuando regresa a él, junto a sus recuerdos la inspiración para continuar tocando, y comenzar un neuvo ciclo al lado de su familia.
Más allá de limitarse en un enfoque lleno de tristeza esta película contiene tintes de humor, un protagonista humano, y un gran respeto por el siguiente paso a esta vida corpórea.
En la ciudad de México pueden consultar la cartelera de la Cineteca Nacional y Cinemanía, o bien en el interior de la República pueden consultar cines de arte.










